Mostrando entradas con la etiqueta Discografía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Discografía. Mostrar todas las entradas

miércoles, 19 de marzo de 2014

La Canción Más Hermosa Del Mundo


Joaquín Sabina publicó esta canción en su álbum: Dímelo en la calle (2002). La primera vez que se escucha esta canción puedes preguntarte el porque de este título, pero según la escuchas una, y otra, y otra vez te vas dando cuenta el por que. La historia que relata en esta canción es sincera y humilde y sobre todo bastante “autobiográfica” ya que hace un pequeño recorrido de cosas que han ido marcando la carrera de este cantante.


"Yo tenía un botón sin ojal, un gusano de seda,
medio par de zapatos de clown y un alma en almoneda,
una hispano olivetti con caries, un tren con retraso,
un carné del Atleti, una cara de culo de vaso, 

 un colegio de pago, un compás, una mesa camilla,
una nuez, o bocado de Adán, menos una costilla,
una bici diabética, un cúmulo, un cirro, una estrato,
un camello del rey Baltasar, una gata sin gato,"





Solemos decir que justo antes de la muerte, ves tu vida entera pasar ante tus propios ojos. Llevando eso a la letra de esta canción, hace exactamente lo mismo. Todos tenemos recuerdos de pequeños, hasta el más mínimo detalle puede pasar por nuestros ojos. Sólo con volver a ver algo que hacía años que no veías se te vienen infinitos recuerdos a la memoria. 


"Mi Annie Hall, mi Gioconda, mi Wendy, las damas primero,
mi Cantinflas, mi Bola de Nieve, mis tres Mosqueteros,
mi Tintín, mi yo-yo, mi azulete, mi siete de copas,
el zaguán donde te desnudé sin quitarte la ropa. 

Mi escondite, mi clave de sol, mi reloj de pulsera,
una lámpara de Alí Babá dentro de una chistera,
no sabía que la primavera duraba un segundo,
yo quería escribir la canción más hermosa del mundo."


También puede pasar cuando vemos una película de hace años, que nos sabemos de memoria, que nos encanta y tenemos que verla de principio a fin. No sólo vienen los recuerdos de la película que estamos viendo, sino también los recuerdos que tenemos de con quien veíamos esa o esas películas.
En esta canción también nos cuenta alguna que otra decepción que puede marcarte para el resto de tu vida, y más si es de esas personas que te dicen que “la primavera duraba un segundo”.


"Frente al cabo de poca esperanza arrié mi bandera,
si me pierdo de vista esperadme en la lista de espera,
heredé una botella de ron de un clochard moribundo,
olvidé la lección a la vuelta de un coma profundo. Nunca pude cantar de un tirón la 
canción de las babas del mar, del relámpago en vena, de las lágrimas para llorar cuando valga la pena, de la página encinta en el vientre de un bloc trotamundos, de la gota de tinta en el himno de los iracundos. Yo quería escribir la canción más hermosa del mundo."




Me gustaría resaltar: Yo quería escribir la canción más hermosa del mundo. Supongo que sabréis porque… Para mi es una de las mejores canciones de Sabina, aunque creo que en todas mis entradas digo lo mismo de cada canción, pero me es imposible elegir una como “mi preferida”. Si algún día me preguntan cual es la canción que más me gusta de Joaquín no sabría responder y no podría decir cuál de ellas es la que se lleva el galardón.


Os dejo el enlace de “La canción más hermosa del mundo”


martes, 19 de noviembre de 2013

JOAQUIN SABINA, una carrera hacia el éxito.



Tras su primer disco, abandona el perfil prototípico del cantautor, ya que, según él mismo afirma, el uso de ese término le hace sentir como si le pusieran un ladrillo en la cabeza y «poeta» le parece «un traje que le queda demasiado ancho».

En 1980 publica su segundo trabajo, Malas compañías, álbum en el que destacan varios temas que se convertirán en clásicos, como «Calle Melancolía» o «¡Qué demasiao!», pero muy especialmente «Pongamos que hablo de Madrid», convertido para muchos en una especie de himno oficioso de la ciudad y que fue grabado primero por Antonio Flores, versión que alcanzó el número 1 en el programa de radio Los 40 Principales.

En 1981 aparece La mandrágora, disco grabado en directo junto con Krahe y Pérez en el que intentan recoger el espíritu de sus actuaciones en el local. Empieza a componer para otros artistas como Miguel Ríos y Ana Belén. Comienza a actuar con la que sería su primera banda, Ramillete de virtudes y le añade a su viejo repertorio nuevas composiciones cada vez más orientadas hacia el rock y con más ritmo como «Pisa el acelerador» y «Juana la Loca», canciones que, poco después, formarían parte del que sería su tercer elepé. Poco después Sabina y Krahe decidieron separarse artísticamente para evitar repetirse. Decidió marcharse a Ariola a cambio de la libertad artística y algo de dinero. Ese mismo año comienza a trabajar con Viceversa, banda con la que en 1985 saca el álbumJuez y parte y, un año después, el disco en directo Joaquín Sabina y Viceversa en directo, grabado en el Teatro Salamanca de Madrid.



Los éxitos comienzan a sucederse con la publicación de sus siguientes elepés: 

En 1987 consolida su éxito con la venta de más de 400.000 copias de Hotel, dulce hotel.
En 1988 edita El hombre del traje gris, que meses más tarde presenta en la Plaza de Toros Las Ventas de Madrid. Acto seguido realiza una multitudinaria gira por México, Argentina y Venezuela. En ese trabajo se incluye la banda sonora, escrita por Joaquín junto a Pancho Varona, retocada de la película Sinatra. 

En 1989 funda junto a Pancho Varona, convertido en su inseparable guitarrista, Ripio, empresa editorial con la que a partir de ese momento registrará todas sus canciones.
Los discos y las giras se suceden en el comienzo de los noventa, con la publicación de Mentiras piadosas (1990), Física y Química (1992), del cual se venden más de un millón de copias y en el que cuenta con la colaboración de Andrés Calamaro en el tema «Pastillas para no soñar» y que populariza en Sudamérica a través de una macrogira internacional de 188 conciertos, y Esta boca es mía (1994). 
En 1996 publica Yo, mi, me, contigo, disco que le lleva de gira en compañía de Los Rodríguez dando más de 30 conciertos. Éste disco vende más de 80.000 copias en su primera semana en el mercado. En él se incluye la canción «Y sin embargo» de la que Joaquín afirma «Es mi canción de amor preferida».
En 1997 se embarca en un proyecto con el músico argentino Fito Páez, que admira las cualidades poéticas de Sabina. El resultado es el disco Enemigos íntimos, que sale a la venta en España en 1998.


En 1999 publica 19 días y 500 noches, disco que vende más de 500.000 copias en España y que le hace ganar cuatro de los Premios de la Música de la SGAE del año 2000, además del Premio Ondas a la mejor canción. Dentro de este disco se encuentran «Una canción para la Magdalena» y «Noches de boda», dos de las canciones preferidas de Joaquín.
En 2000 le fueron otorgados cuatro de los cinco galardones a los que optaba en los Premios de la Música en las categorías de Mejor autor pop, Mejor artista pop, Mejor disco del año y Mejor canción del año por «19 días y 500 noches». Además comienza la gira acústica Nos sobran los motivos. En septiembre termina la gira eléctrica de 19 días y 500 noches. El 6 de noviembre de ese mismo año recibe el Premio Ondas a la Mejor Canción por «19 días y 500 noches».



IRENE LÓPEZ KNELER.