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jueves, 20 de febrero de 2014

Yo quiero ser una CHICA ALMODÓVAR.



Sabina intenta, en esta canción, describir la frivolidad de las chicas que lo que mas quieren en su vida es ser chicas Almodóvar. Me parece una buena canción, porque, con la sutileza y la facilidad de palabra (de escritura) de Joaquin, describe, de genial manera, como casi todas sus descripciones, la frivolidad y las tonterías que hacen y esperan de la vida las personas que lo único que buscan es a su chico tipo “atame” e ir a desayunar a Tiffany’s, ir con Madonna, y que, teniéndolo todo, buscan la salida de un gris laberinto, que es en realidad imaginario, e insignificante. Nada parecido a lo que son los problemas de la realidad actual. Y todo lo hace utilizando muy bien varios de los titulos de Almodóvar estrenados hasta ese año (1992):


- Mujeres al borde de un ataque de nervios
- Átame
- ¿Qué he hecho yo para merecer esto?
- Matador


Siempre me ha encantado la caracterización que Almodóvar da a las mujeres, la creación del personaje, la actuación, los diálogos, etc. Siempre caracteriza a sus actrices como personajes medias locas, frívolas, inexplicables, inteligentes, posesivas, dependientes. Describe a las mujeres con un punto que creó que tenemos todas: todas tenemos ese dark side femenino.

Es una obra maestra, melancolía, sexo, drogas y Rock and Roll, en una de las tantas chicas Almodóvar.

Yo creo que este tema es especialmente emotivo ya que expone, sin el menor sonrojo, el lado femenino de todo caballero y reconoce el deseo de libertad absoluta de todo ser humano.




Yo quiero ser una chica Almodovar 
como la Maura, como Victoria Abril 
un poco lista, un poquitín boba, 
ir con Madonna en una limousine. 

Yo quiero ser una chica Almodovar 
como Bibí, como Miguel Bosé 
pasar de todo y no pasar de moda, 
bailar contigo el último cuplé. 

Y no parar de viajar del invierno al verano, 
de Madrid a New York, del abrazo al olvido, 
dejarte entre tinieblas escuchando un ruido 
de tacones lejanos. 

Encontrar la salida de este gris laberinto, 
sin pasión ni pecado, ni locura ni incesto, 
tener en cada puerto un amante distinto 
no gritar ¡que he echo yo, para merecer esto! 

Yo quiero ser una chica Almodovar 
como Pepi, como Luci como Bom 
venderle al Garbo mis secretos de alcoba, 
ponerme luto por un matador. 

Yo quiero ser una chica Almodovar 
que a su chico le suplique ¡Atame! 
no dar el alma sino a quien me la roba, 
desayunar en Tifanis con él. 

Y no permitir que me coman el coco 
esas chungas movidas de Croatas y Serbios 
ir por la vida al borde de un ataque de nervios, 
con faldas y a lo loco. 

Encontrar la salida de este gris laberinto, 
sin pasión ni pecado, ni locura ni incesto, 
tener en cada puerto un amante distinto 
no gritar ¡que he echo yo, para merecer esto! 

Como patidifusa escribir mis memorias, 
apuntarme a cualquier tipo de bombardeo 
no tener otra fe que la piel, 
ni más ley que la ley del deseo. 

Encontrar la salida de este gris laberinto, 
sin pasión ni pecado, ni locura ni incesto, 
tener en cada puerto un amante distinto 
no gritar ¡que he echo yo, para merecer esto!


MARINA ELIZALDE GUERRERO




lunes, 20 de enero de 2014

VIRIDIANA, con ella cada noche es Nochebuena.

VIRIDIANA, título de una de las famosas películas de Luis Buñuel, y de una canción cantada a duo entre el Maestro Sabina y Andrés Calamaro.




Por eso hoy quiero escribir esta entrada, con este título, en honor a la película, y por supuesto, a la canción.



Pero, pongamos un poco de orden y empecemos por el principio.



VIRIDIANA, la película. Dirigida en el año 1961 por Luis Buñuel, está basada en la novela Halma, de Benito Pérez Galdós y recibió el máximo galardón del Festival de Cannes, la Palma de Oro.



Una joven monja llamada Viridiana (Silvia Pinal) abandona el convento para realizar una visita a su tío viudo Don Jaime (Fernando Rey), quien termina siendo atraído por sus encantos femeninos intentando mantener relaciones sexuales con la joven. Al no conseguir su propósito, Don Jaime se suicida, hecho que provoca un sentimiento de culpa en Viridiana, que abandona su ordenación religiosa para dedicar su tiempo a la caridad cristiana en un hogar que tendrá que compartir con su primo Jorge (Francisco Rabal), hijo natural de Don Jaime.




“Viridiana es la película que continúa más estrechamente mi trayectoria de cineasta desde que rodé ''La edad de oro''. De toda mi obra, estas dos películas son las que he dirigido con mayor libertad”. Estas palabras de Luis Buñuel ponen de manifiesto que Viridiana es una obra de y por la libertad. Alrededor de los años 70, estalló en la España franquista, convirtiéndose en un gran escándalo y se prohibieron las películas de este cineasta, ya que ésta en concreto se consideró blasfema y obscena por el Vaticano y la propia administración franquista. Los cuales, fueron incapaces de soportar el mordaz envite contra el catolicismo más encorsetado y la visión satírica y alegórica de parte de la realidad española, en especial la burguesa.



Fue justo entonces, en el auge de la España Franquista, cuando Joaquín creó un Cineclub en su exilio en Londres, y empezó a exhibir las películas de Buñuel.



La historia, con rasgos de humor negro y una imaginación llena de simbolismos, ofrece en su burlesca mezcla de sensaciones una absorbente atmósfera de anormalidad y una estética fascinantemente morbosa.



Y ahora, VIRIDIANA, la canción:

En el año 1996, y con nombre de título de película de Buñuel, como no podría ser de otra manera, se publica la canción Viridiana. Ésta es una canción de esas que podrían ser un guión cinematográfico. La acción comienza en Tijuana donde "tres veces por semana se trabajaba en México la nuit". Un lugar donde comienza una peculiar historia de amor con una tal Viridiana de apellido "veinticinco mil".

Perteneciente al álbum ''Yo, mi, me, conmigo'', esta canción está escrita por Joaquín Sabina y la música fue compuesta por Ariel Rot. Y además, la canción contó con la colaboración de Andrés Calamaro en varías de sus estrofas.


En Tijuana, tres noches por semana,

se trabajaba en México la nuit.
"¿Qui'hubo, señor?. Me llamo Viridiana
y me apellido veinticinco mil". 

Yo no buscaba amores mercenarios 
y ella no era la venus de Buñuel, 
pero el tequila de los solitarios 
sabe mejor contigo, mademoiselle. 

Y dos rondas más tarde la besaba 
y tres besos después me convenció, 
y en un meublé por horas que alquilaba 
ahorita les diré lo que pasó.

Tantas cosas me dió que no me daban, 
tantas caricias casi de verdad, 
que a mí se me olvidó que trabajaba 
y ella no se acordó de trabajar. 

Por eso, sin faltar una semana, 
cuando me ven entrar al cabaré 
los mariachis, mirando a Viridiana, 
le cantan "Y volver, volver, volver". 

Y, aunque en mi cumpleaños dé una cena 
y no vengan mis hijos a cenar, 
con ella cada noche es Nochebuena 
y nunca se termina el carnaval. 

Porque no hay bajo la luna mexicana 
mejor menú para un perro andaluz 
ni manos que hagan como Viridiana 
la tarta de manzana de amour fou. 

Con el corrido de la bella Malinche 
y el pinche gachupín 
que viva México la nuit! Que sí 
(Mais oui) Viridiana.



MARINA ELIZALDE GUERRERO

ROSA DE LIMA, prima lejana.

ROSA DE LIMA, canción que hace referencia a Jimena Coronado, el gran amor de Joaquín.


Hoy quería dedicarle esta entrada a ella, Jimena Coronado, el último y parece que ''el verdadero amor'' de Joaquín Sabina. Y es que, éste, arrastra desde hace muchos años una gran fama de mujeriego. Sin embargo, como declaró en la biografía En carne viva, han sido pocas las mujeres importantes en su vida. Chispa, Sonia, Isabel, Cristina y Jimena. Cinco mujeres que, seguro, habrán inspirado muchos de los versos de su obra. 


Desde hace casi quince años Joaquín comparte su vida con Jimena Coronado, una fotógrafa peruana que parece haberle dado la estabilidad que necesitaba. Se conocieron en Perú, cuando él fue a presentar un disco y ella acudió mandada por el periódico El Comercio para hacerle unas fotos en su hotel. Se conocieron y se gustaron, tanto, que quedaron esa misma noche y mantuvieron su relación hasta hoy. En el disco grabado en directo Nos sobran los motivos, Joaquín, le dedica la bella canción Rosa de Lima. 






"Lo nuestro empezó por casualidad: ella es fotógrafa, y me hizo fotos en Lima. Es muy guapa, entonces empezamos una especie de historia. Pero yo tenía novia en España y ella tenía novio en Perú. Estuvimos mucho tiempo sin vernos. Cuando ella dejó al tipo y a mí, como corresponde a un caballero, me dejaron, me llegó una carta que estuve tres o cuatro meses sin abrir, porque estaba grabando “19 días y 500 noches”. Cuando la abrí, era de ella y decía “tengo una semana”. Yo acababa de terminar de grabar, acababa de quedarme sin novia y, como soy de pueblo, le dije para impresionarla: “Venga, nos vamos a Venecia, a Roma, donde quieras”. Y me dice: “No, no, vamos a Tenampa”, que es un bar de mariachis en México. Ahí fuimos, y ahí empezó todo." Explica ''el flaco'' cuando se le pregunta por cómo se conocieron.


Parece que Joaquín ha conseguido una cierta estabilidad sentimental al lado de la fotógrafa, la cual ha estado en dos de los momentos más duros de su vida: la isquemia cerebral y la depresión que lo mantuvo dos años alejado de los escenarios. Añade también que ella le ha entendido "como nadie" y ha sabido darle su sitio. Ahora, y aunque ambos saben que entre ellos se ha acabado "la pasión devastadora", han encontrado un modo de estar en el mundo. Incluso, él presume de serle "fiel y leal", algo que no había conseguido nunca como describe en el magistral tema Y sin embargo. 




La letra de esta canción tiene, por supuesto, muchas referencias a Jimena y su profesión de  fotógrafa; por ejemplo "su Nikon, su abanico de terciopelo". Además hace varias referencias a la cultura peruana como Chabuca Granda (cantautora), de la cual menciona un popurrí musical junto a J.J Cale, o Bryce Echenique (un reconocido escritor peruano) al que se refiere cuando habla del crucigrama. Además, en la misma estrofa en la que se refiere a Bryce, canta la palabra ''supay'', un Dios-Demonio originario principalmente originario de la mitología Inca de la Civilización Andina Sudamericana. Corresponde a un ser que habita en las profundidades de la tierra y el inframundo de los muertos, que puede ser tan malo como bueno.

Jimena tuvo un sueño el martes que viene,

rodando por peldaños de caracol,

desembocó en un laberinto de andenes

diciendo adiós a los trenes

que pierdo yo.

Jimena tiene un máster en desengaños,
Jimena es una mina antipersonal,
se acuerda de quererme cada dos años
mientras yo me las apaño
para olvidar.

Jimena no traiciona por treinta lucas
y en vez de silicona bajo el jersey,
lleva un jardín con dos terrones de azúcar
y un popurrí de Chabuca
con J.J.Cale.

Rosa de Lima, prima lejana,
lengua de gato, bicarbonato de porcelana,
dolor de muelas, pan de centeno,
hasta las suelas de mis zapatos te echan de menos.
Ropa de abrigo, ven, vente conmigo.

Jimena no deshoja las margaritas
por miedo a que le digan que sí,
cuando se le atragantan mis nochecitas
le canta las mañanitas
el rey David.

Los dioses que me quitan los pies del suelo
planchan su camisita y su canesú,
su nikon, su abanico de terciopelo,
su bolsa de caramelos,
y su rithm and blues.

Horizontal seis letras nombre de dama,
maldito crucigrama, maldito Bryce,
se mueren los botones de mis pijamas
desde que nadie me llama
supay, supay.

http://www.youtube.com/watch?v=mLVGqAqQX2E


MARINA ELIZALDE GUERRERO

domingo, 19 de enero de 2014

Navegando con los Peces de Ciudad.


En Desolation Row las sirenas de los petroleros no dejan reír ni volar.


 Peces de ciudad, esa canción que no puedes dejar de escuchar y que cuanto más la escuchas más te gusta. 

Esta canción dio sus frutos en Lima, cuando Sabina y cía fueron a esta ciudad a la inauguración de un parque céntrico donde tocaron algunas de sus canciones. La letra fue compuesta por el cantante y por Pancho Varona, la mano derecha de Joaquín. Estuvieron en Lima varios días y en esos días aprovecharon para escribir y ponerle música a esta canción. Joaquín le comentó a Pancho Varona que quería algo que tuviera que ver con la canción To Ramona de Dylan, ya que siente debilidad por este gran cantante. Y así fue, Pancho Varona se puso un día a tocar la guitarra teniendo en cuenta esa canción y con varios acordes y repitiendo varias veces la melodía salieron los Peces de Ciudad.

Esta canción nunca falta en el repertorio de ninguna gira de Joaquín Sabina. Siempre está presente en ellos y siempre que la tocan se siguen emocionando como si fuera el primer día, de echo, Joaquín el día de grabación de la canción tuvo que hacer un parón de la emoción que sentía en el cuerpo. 


Como iba diciendo, nada sobra, nada falta. Cada palabra, cada frase, cada verso, cada estrofa es de una belleza infinita dando significado a cada cosa que dice. Me gustaría resaltar dos frases que me encantan: Al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver o En la fatua Nueva York.


Ellos mismos dicen que Peces de ciudad es una de las mejores canciones que tiene Joaquin Sabina en todo su repertorio, incluso una de las mejores canciones de la música española. 

Como acertadamente dice Sabina: una buena canción es: un buen texto, una bella melodía, un buen arreglo, una hermosa interpretación y algo más… que nadie sabe lo que es, pero es lo único que importa.
Esta canción fue publicada en el álbum de Dímelo en la calle sacado al público en 2002. Pero anteriormente la cantó Ana Belén.

Aquí os dejo el link de la canción para que la escuchéis y la letra para que la leáis una y otra vez, repetidamente y no os canséis de escucharla.





Letra


Se peinaba a lo garçon
la viajera que quiso enseñarme a besar
en la gare d´Austerlitz


Primavera de un amor
amarillo y fugaz como el sol
del veranillo de San Martín.


Hay quien dice que fui yo
el primero en olvidar
cuando en un si bemol de Jacques Bret
conocí a mademoiselle Amsterdam.


En la fatua Nueva York
da más sombra que los limoneros 
la estatua de la libertad, 
pero en desolation row 
las sirenas de los petroleros 
no dejan reír ni volar 
y, en el coro de Babel, 
desafina un español. 


No hay más ley que la ley del tesoro 
en las minas del rey Salomón. 


Y desafiando el oleaje 
sin timón ni timonel, 
por mis sueños va, ligero de equipaje, 
sobre un cascarón de nuez, 
mi corazón de viaje, 


luciendo los tatuajes 
de un pasado bucanero, 
de un velero al abordaje, 
de un no te quiero querer. 


Y cómo huir 
cuando no quedan 
islas para naufragar 
al país 
donde los sabios se retiran 
del agravio de buscar 
labios que sacan de quicio, 


mentiras que ganan juicios 
tan sumarios que envilecen 
el cristal de los acuarios 
de los peces de ciudad 


que mordieron el anzuelo, 
que bucean a ras del suelo, 
que no merecen nadar. 


El Dorado era un champú, 
la virtud unos brazos en cruz, 
el pecado una página web. 


En Comala comprendí 
que al lugar donde has sido feliz 
no debieras tratar de volver. 


Cuando en vuelo regular 
pisé el cielo de Madrid 
me esperaba una recién casada 
que no se acordaba de mí. 


Y desafiando el oleaje 
sin timón ni timonel, 
por mis venas va, ligero de equipaje, 
sobre un cascarón de nuez, 
mi corazón de viaje, 


luciendo los tatuajes 
de un pasado bucanero, 
de un velero al abordaje, 
de un liguero de mujer. 


Y cómo huir 
cuando no quedan 
islas para naufragar 
al país 
donde los sabios se retiran 
del agravio de buscar 
labios que sacan de quicio, 


mentiras que ganan juicios 
tan sumarios que envilecen 
el cristal de los acuarios 
de los peces de ciudad.


que perdieron las agallas
en un banco de moralla,
en una playa sin mar.




IRENE LÓPEZ KNELER


viernes, 20 de diciembre de 2013

Tan joven y tan viejo.



Una de las mejores canciones que tiene Sabina es esta: Tan joven y tan viejo. Se encuentra dentro del álbum Yo, mi, me, contigo, publicado en 1996. La letra es del propio Sabina y la música del cubano Carlos Varela. Esta canción me pone los pelos de punta siempre que la escucho. Me parece perfecta para expresar lo que él siente y hablar del paso de su vida, desde la niñez hasta la madurez a través de varias figuras literarias como anáforas. De su niñez recuerda los niños de la posguerra, los cuales estaban privados de libertad ya que esa época no tiene nada que ver en como somos hoy en día. De su juventud explica como ha ido pasando por varias aventuras: sobre todo amorosas.

Como ya sabemos, se exilió a Londres buscando nuevas ideas para poder salir adelante y en la primera frase de la canción empieza diciendo Lo primero que quise fue marcharme bien lejos… porque quería huir de la represión que se vivía en España en la época franquista y además aprovechar para poder conocer otras ciudades y países porque su ciudad de nacimiento, Úbeda, se le había quedado pequeña. Él en sus canciones siempre cuenta todo lo que ha vivido, también dice que ha pasado buenas experiencias difíciles de olvidar, como por ejemplo noches pasadas en un banco de un parque por diferentes motivos. Esta canción tiene un marcado carácter autobiográfico como prácticamente en casi todas sus canciones.


En cuanto a su composición, siempre utilizando poesía, recursos y metáforas no inventadas. Seguro que muchos se sentirán identificados con la frase: Lo primero que quise fue marcharme bien lejos, porque hemos sido muchos los que hemos querido marcharnos lejos alguna vez, sin tener ninguna preocupación y en busca de nuevos logros.


Os dejo la canción escrita y un vídeo para que escuchéis la letra:



Lo primero que quise fue marcharme bien lejos; 
en el álbum de cromos de la resignación 
pegábamos los niños que odiaban los espejos 
guantes de Rita Hayworth, calles de Nueva York. 

Apenas vi que un ojo me guiñaba la vida 
le pedí que a su antojo dispusiera de mí, 
ella me dió las llaves de la ciudad prohibida 
yo, todo lo que tengo, que es nada, se lo dí. 

Así crecí volando y volé tan deprisa 
que hasta mi propia sombra de vista me perdió, 
para borrar mis huellas destrocé mi camisa, 
confundí con estrellas las luces de neón. 

Hice trampas al póker, defraudé a mis amigos, 
sobre el banco de un parque dormí como un lirón; 
por decir lo que pienso sin pensar lo que digo 
más de un beso me dieron (y más de un bofetón). 

Lo que sé del olvido lo aprendí de la luna, 
lo que sé del pecado lo tuve que buscar 
como un ladrón debajo de la falda de alguna 
de cuyo nombre ahora no me quiero acordar. 

Así que, de momento, nada de adiós muchachos, 
me duermo en los entierros de mi generación; 
cada noche me invento, todavía me emborracho; 
tan joven y tan viejo, like a rolling stone.





Escuchando la canción podemos darnos cuenta de que el autor aunque sea una persona madura se siente joven. Se siente tramposo en el juego, en la vida, defrauda a sus amigos y la propia vida le ha dado golpes por decir lo que pensaba: Por decir lo que pienso, sin pensar lo que digo, más de un beso me dieron y más de un bofetón… 



A pesar de que su vida haya sido como un canto rodado, él sigue adelante, componiendo canciones que nunca nos van a dejar de sorprender, canciones que no podremos dejar de escuchar, canciones en las que nos podemos sentir reflejados de alguna manera, canciones que te llegan muy profundo, canciones que sólo puede componer Sabina, like a rolling stone…



IRENE LOPEZ KNELER